Como una danza de estorninos: la Colección MACBA celebra treinta años

Como una danza de estorninos. Colección MACBA: treinta años e infinitas formas de ser se puede visitar en el MACBA de Barcelona hasta el 27 de septiembre de 2026.

La exposición propone una nueva presentación de la colección del museo en el marco de su 30.º aniversario, alejándose de la cronología para pensar formas plurales, porosas y cambiantes de habitar el mundo contemporáneo.

La Colección MACBA como organismo vivo

La exposición Como una danza de estorninos toma como imagen de partida el movimiento colectivo de estas aves, capaces de desplazarse en grupo formando figuras cambiantes en el cielo. Esa coreografía imprevisible funciona como metáfora de una colección entendida no como archivo cerrado, sino como un conjunto vivo de relaciones, tensiones y relecturas.

En el contexto del Año Treinta del MACBA, la muestra revisita la historia del museo desde una perspectiva crítica. No se trata de una exposición conmemorativa en sentido tradicional, sino de una propuesta con identidad propia que entiende la colección como un murmullo en crecimiento, abierto a nuevas formas de lectura.

Treinta años de una colección en transformación

Desde su apertura, la construcción de la Colección MACBA ha respondido a los debates de su tiempo, incorporando prácticas artísticas atravesadas por la experimentación, el compromiso político y la revisión de los relatos dominantes. En esta nueva presentación, la colección se articula como una constelación de voces que emergen desde distintas temporalidades.

La exposición evita una estructura lineal y propone nodos de sentido donde las obras dialogan entre sí. Ese desplazamiento permite observar cómo determinadas preguntas sobre cuerpo, identidad, comunidad, naturaleza, espiritualidad y conflicto social reaparecen bajo formas diferentes a lo largo del tiempo.

Subjetividades porosas y nuevas formas de ser

El núcleo conceptual de la muestra gira en torno a la emergencia de un sujeto contemporáneo poroso, híbrido y coral. La exposición plantea que la identidad no se construye de manera aislada, sino en diálogo con experiencias colectivas, luchas sociales, contextos interculturales y vínculos con lo visible y lo invisible.

Desde esta perspectiva, la muestra explora identidades que desafían categorías fijas como género, raza, nacionalidad o clase. La subjetividad aparece como un espacio de liberación, pero también como una zona de conflicto donde se cruzan memoria, deseo, violencia, comunidad y transformación.

Una exposición comisariada por Claudia Segura y Núria Montclús

El proyecto está comisariado por Claudia Segura y Núria Montclús. Su propuesta curatorial entiende la colección como una coreografía del sujeto contemporáneo, donde las obras se agrupan y reagrupan para activar relaciones no previstas.

En lugar de ordenar el recorrido a partir de una secuencia histórica cerrada, la exposición trabaja con conexiones, resonancias y afinidades. La imagen de la danza de los estorninos permite pensar ese movimiento: un conjunto plural que no permanece fijo, sino que cambia de forma a medida que se desplaza.

Fuera de reservas: obras en centros educativos

La exposición se expande además más allá del edificio del museo mediante tres obras deslocalizadas de Alán Carrasco, Dora García y Tanit Plana. Estas piezas forman parte de una nueva edición de Fuera de reservas, un programa que acoge temporalmente obras del fondo del MACBA en centros educativos públicos de Barcelona.

La iniciativa, desarrollada en colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona, refuerza una dimensión clave del proyecto: la colección no solo se conserva o se exhibe, también circula, se activa y se pone en relación con otros públicos y contextos de aprendizaje.

Un murmullo abierto dentro del museo

Como una danza de estorninos invita a leer la Colección MACBA como un campo de fuerzas en movimiento. Las obras no aparecen como piezas aisladas, sino como elementos de una conversación más amplia sobre cómo se construyen los cuerpos, las identidades, los relatos y las formas de vida contemporáneas.

En ese sentido, la exposición permite pensar el museo como un espacio de revisión constante. Treinta años después de su apertura, el MACBA presenta su colección no como una estructura cerrada, sino como una materia mutable, atravesada por voces diversas, tensiones políticas y nuevas posibilidades de interpretación. Puedes consultar otras propuestas vinculadas al arte contemporáneo en nuestra sección de actualidad artística.

Instagram: @macba_barcelona @claussegura @tanitplana

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