Juan Francisco Casas presenta “La Noche Sexual” en Galería Fernando Pradilla

La exposición La Noche Sexual, de Juan Francisco Casas, se inaugura el 4 de junio en Galería Fernando Pradilla, en Madrid, proponiendo un nuevo capítulo dentro de la trayectoria del artista andaluz.

Conocido internacionalmente por sus dibujos hiperrealistas realizados con bolígrafo BIC azul, Casas desarrolla ahora una investigación centrada en el óleo, el lápiz de labios y la construcción simbólica del deseo.

La muestra toma como punto de partida el libro homónimo del escritor francés Pascal Quignard y despliega un recorrido inmersivo atravesado por el color rojo, la simetría y las relaciones entre cuerpo, erotismo y representación. Puedes consultar otras exposiciones recientes en nuestra sección de actualidad artística.

Del bolígrafo BIC al óleo y el labial

Tras años de reconocimiento internacional por sus retratos hiperrealistas realizados con bolígrafo azul, Juan Francisco Casas introduce en esta exposición un cambio matérico que incorpora el óleo y la barra de labios como herramientas centrales de trabajo.

Lejos de entenderlo como una ruptura, el artista plantea este movimiento como un regreso a la pintura. El uso del labial rojo no funciona únicamente como recurso formal, sino también como elemento cargado de connotaciones culturales vinculadas al erotismo, la seducción y el cuerpo.

El rojo como estructura conceptual

La exposición se construye a partir de una atmósfera monocroma dominada por el rojo. Casas recupera las asociaciones históricas de este color —la sangre, el deseo, la violencia o el poder— para convertirlo en un elemento psicológico y simbólico que atraviesa toda la muestra.

Las nueve obras que ocupan el espacio expositivo incluyen grandes lienzos, una instalación compuesta por 200 polaroids y esculturas florales que reinterpretan la naturaleza muerta barroca desde una perspectiva contemporánea y sexualizada.

Pascal Quignard y las imágenes invisibles

El detonador conceptual de La Noche Sexual es el ensayo homónimo de Pascal Quignard, escritor y pensador francés cuya obra reflexiona sobre la relación entre imagen, pensamiento y cuerpo. Casas toma referencias del libro para construir escenas inspiradas en figuras mitológicas como Acteón y Diana, Baubo y Deméter o Eros y Psique.

La propuesta no busca ilustrar el texto de Quignard, sino generar una aproximación visual libre a las imágenes sugeridas por su escritura. La simetría, el reflejo y la duplicación aparecen así como elementos centrales dentro de una construcción visual ambigua e inquietante.

Entre barroco, erotismo y performance

La exposición incorpora también referencias al barroco y a la tradición de la naturaleza muerta flamenca, especialmente a la obra de Rachel Ruysch. Casas traslada estas influencias a un lenguaje contemporáneo donde las flores dejan de funcionar como objetos decorativos para adquirir una dimensión corporal y sexual.

La performer Rocío Ciarán participa además como presencia recurrente dentro de la muestra, introduciendo elementos vinculados al BDSM, el látex y la teatralidad escénica. Las imágenes funcionan así como construcciones híbridas entre fotografía, pintura, instalación y performance.

Una trayectoria reconocida internacionalmente

Juan Francisco Casas (La Carolina, 1976) es una de las figuras más reconocibles del arte contemporáneo español. Su trabajo ha sido exhibido en instituciones internacionales como Kunsthalle Munich, Kunsthal Rotterdam, Cube Museum Seongnam o el Museo de Québec, además de formar parte de colecciones públicas y privadas como la Colección Thyssen-Bornemisza o la Colección Tatxo Benet.

Premio Nacional de Fin de Carrera y reconocido con distinciones como la Beca de la Real Academia de España en Roma o el Premio ABC de Pintura, el artista continúa desarrollando una investigación visual donde cuerpo, deseo y representación funcionan como ejes constantes.

Una exposición concebida como experiencia inmersiva

En La Noche Sexual, Juan Francisco Casas plantea una instalación donde las obras no funcionan únicamente como piezas autónomas, sino como parte de un entorno visual continuo. El espectador se enfrenta a un espacio donde la pintura, el color y el cuerpo operan como superficies de proyección emocional y simbólica.

La exposición podrá visitarse hasta el 11 de julio de 2026 en Galería Fernando Pradilla, en Madrid.

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