Por María Elena Lozano – Periodista cultural
La Galería José de la Mano presenta Tridimensionalidad pura: la construcción de lo visible, una exposición dedicada a la artista española Inés Medina que podrá visitarse del 29 de octubre al 12 de diciembre de 2026 en Madrid.
La muestra reúne dibujos, collages y pinturas realizados entre 1978 y 1995, un periodo fundamental en el que la artista desarrolló una investigación sobre la percepción, la medida y la capacidad de las formas geométricas para construir profundidad sobre una superficie plana.
Inés Medina: la abstracción como forma de conocimiento
La exposición de Inés Medina en la Galería José de la Mano permite recorrer casi dos décadas de investigación plástica a través de un conjunto de obras que examinan las posibilidades de los elementos más esenciales de la pintura.
Nacida en Cáceres en 1950 y residente en Bilbao desde su infancia, Medina se formó en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco. Desde el inicio de su trayectoria concibió la creación artística como una herramienta de conocimiento, desarrollando un método basado en la experimentación sistemática, la observación y la reflexión escrita.
En lugar de construir su obra alrededor de un estilo reconocible, organizó su trabajo mediante series de investigación que le permitían abordar problemas específicos y avanzar progresivamente hacia nuevas preguntas sobre la imagen, el espacio y la experiencia perceptiva.
De la línea y el punto a la profundidad espacial
Los dibujos realizados entre 1979 y 1980 constituyen uno de los puntos de partida del recorrido. Trabajos sobre papel milimetrado, collages y composiciones a tinta y lápices de colores muestran cómo la artista comenzó a estudiar las relaciones entre líneas, planos y superficies.
Una línea horizontal puede alterar la percepción de una composición; una vertical puede sugerir un volumen; la repetición de ambos elementos puede producir una profundidad que no depende de la perspectiva tradicional.
Estas investigaciones conducen a lo que Medina denomina Tridimensionalidad pura, un procedimiento mediante el cual construye una experiencia espacial sobre un soporte bidimensional utilizando exclusivamente puntos, líneas horizontales y verticales y colores primarios, además del blanco y el negro.
Sin recurrir a diagonales, curvas ni mezclas cromáticas, sus composiciones producen relaciones entre figura y fondo que cuestionan nuestra manera de interpretar el espacio. La aparente sencillez de las imágenes es el resultado de una organización rigurosa de proporciones y tensiones visuales.
Geometría, percepción y tecnología
La precisión de esta búsqueda llevó a la artista a incorporar herramientas informáticas desde principios de los años ochenta, cuando los ordenadores todavía tenían una presencia limitada en las prácticas artísticas.
Medina comenzó a utilizar estas tecnologías para calcular proporciones, examinar saturaciones cromáticas y desarrollar relaciones formales con mayor exactitud. El ordenador no sustituyó a la pintura, sino que amplió sus posibilidades experimentales.
La geometría aparece así como un lenguaje de investigación que conecta la experiencia visual con estructuras presentes también en la arquitectura, los objetos cotidianos y la organización del entorno.
De la medida a la emoción
Hacia finales de los años ochenta y durante la primera mitad de los noventa, la investigación de Medina comenzó a incorporar cuestiones vinculadas al tiempo, el equilibrio, la identidad y la experiencia interior.
Este desplazamiento se hace visible en trabajos pertenecientes a investigaciones como Desde la pura medida a la emoción y Despegue o liberación emocional femenina, desarrolladas entre 1992 y 1995.
Las composiciones mantienen sus principios geométricos, pero las repeticiones, interrupciones y tensiones visuales adquieren nuevas resonancias expresivas. La emoción no aparece como un elemento añadido a la abstracción, sino como una posibilidad que surge de las relaciones construidas por la propia obra.
Para Medina, investigación formal y experiencia psicoanalítica forman parte de un mismo proceso de conocimiento. Esta perspectiva permite comprender la transformación de su trabajo sin interpretarla como una ruptura con sus investigaciones anteriores.
Una trayectoria entre Bilbao, Madrid y Nueva York
Durante el periodo que aborda la exposición, Medina desarrolló su investigación entre diferentes contextos artísticos. Tras trabajar entre Bilbao y Madrid, se trasladó a Nueva York en 1995, donde residió durante quince años.
Su producción forma parte de colecciones institucionales como el Museo Helga de Alvear, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, Artium Museoa, el Museo San Telmo y la Colección Iberdrola.
Con esta exposición, la Galería José de la Mano continúa su labor de recuperación y revisión de prácticas vinculadas a la abstracción geométrica española, prestando atención a investigaciones que ocuparon posiciones periféricas dentro de los relatos dominantes de la historia del arte.
La construcción de lo visible
Tridimensionalidad pura: la construcción de lo visible propone detenerse ante imágenes cuya complejidad no resulta inmediatamente evidente. Las obras de Medina exigen una mirada prolongada, capaz de descubrir cómo cambian las relaciones entre sus elementos.
La muestra plantea que el espacio no es únicamente algo representado por la pintura, sino una experiencia que se construye entre la superficie y quien la observa. Desde esta perspectiva, la abstracción deja de ser un lenguaje exclusivamente formal para convertirse en una herramienta de pensamiento.
Inés Medina. Tridimensionalidad pura: la construcción de lo visible podrá visitarse del 29 de octubre al 12 de diciembre de 2026 en la Galería José de la Mano, calle Alameda, 3, Madrid. La exposición también figura en la agenda de Arte Madrid.
Instagram: @ines_medina_art @josedelamanogaleria @arte_madrid
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